Mañana es el cumple de mi esposo y tenía pensado hacerle una tarta rockera, pero entre unas cosas y otras no he tenido tiempo (ni ganas, la verdad) Al final, y en un par de horillas, ha salido ésto. Lo mejor: la carilla que se le ha quedado al verla y las risas telefónicas que me he echado con mis papis.
Ahí queda eso.



